Qué es un foco de calor y cómo se detecta un incendio desde el satélite

Actualizado: julio de 2026 · 5 min de lectura

Cuando consultas el mapa de incendios de Galicia, cada punto representa un foco de calor: una zona donde un satélite ha medido una temperatura anormalmente alta en la superficie. Entender qué significa exactamente ese punto ayuda a interpretar los datos sin alarmarse de más ni confiarse.

Qué es un foco de calor

Un foco de calor, o anomalía térmica, es un píxel del satélite en el que se detecta radiación infrarroja compatible con fuego. No mide el humo ni las llamas directamente, sino el calor. Por eso puede corresponder a un incendio forestal, pero también a una quema agrícola controlada, una quema de rastrojos, una industria o incluso un reflejo intenso del sol en algunos casos.

Cómo lo detecta la NASA: el instrumento VIIRS

Los datos que usamos proceden del sistema FIRMS (Fire Information for Resource Management System) de la NASA, que procesa las observaciones del radiómetro VIIRS. Este instrumento viaja a bordo de los satélites Suomi NPP y NOAA-20, que orbitan la Tierra de polo a polo y pasan sobre Galicia varias veces al día.

VIIRS observa la superficie en distintas bandas del infrarrojo. Cuando un píxel está mucho más caliente que su entorno, el algoritmo lo marca como foco de calor y le asigna una posición, una hora, una intensidad (la potencia radiativa del fuego, o FRP, en megavatios) y un nivel de confianza.

Qué información acompaña a cada detección

  • Intensidad (FRP): la energía que irradia el fuego. A mayor FRP, más intenso es el foco.
  • Brillo: la temperatura de brillo medida, en kelvin.
  • Confianza: baja, nominal o alta, según la fiabilidad de la detección.
  • Franja: si la observación fue diurna o nocturna.
  • Hora: el momento aproximado de la pasada del satélite.

Por qué no todos los puntos son incendios

La detección satelital es una herramienta de vigilancia, no una confirmación sobre el terreno. Un foco puede ser una quema legal y planificada, y a la inversa, un pequeño incendio bajo una nube densa puede pasar desapercibido hasta la siguiente pasada. Además, la posición tiene un margen de error de varios cientos de metros. Por eso conviene leer el mapa como un indicador de dónde hay actividad térmica, no como un registro oficial de incendios.

Para la situación en directo puedes consultar el mapa de incendios activos o el histórico de detecciones. Ante una emergencia, la referencia siempre es el 112 y las autoridades de protección civil.